miércoles, 2 de junio de 2010

"LUCIANO PAVAROTTI EN LIMA". ¡QUÉ TAL TENOR!.

¿Se imaginan a Enrico Carusso cantando en la "Caracalla de Roma"? Pasaron varias presentaciones de los tres tenores, Carreras, Domingo y Pavarotti y esta actuación no fue superada jamás. Una confrontación de voces y estilos diferentes. Carreras, con su tono no tan brillante como sus colegas pero demostrando que después de haber sobrevivido a la leucemia, conservaba sus condiciones innatas. La técnica de Plácido Domingo, especial y nos daba la impresión de haber aceitado su garganta para la fluidez de su voz.

Hemos apreciado esa presentación de los tres divos muchas veces y con diferentes aficionados a la lírica. La encuesta siempre favorecía al italiano. Carlitos Vásquez, tenor peruano ya fallecido, explicaba que el idioma respaldaba a Pavarotti. Lo mismo repetía Miguel Molinari, el conductor de un programa lírico en la radio "Filarmonía" que, a nuestro parecer, no marcaba la diferencia. Creo que Pavarotti, no por ser italiano, se mostraba más natural y entonaba como los pajaritos, para recrearnos los oídos con la dulzura de su canto.

Escuchando los discos de carbón de Carusso y tratando de mejorar su sonido con ecualizaciones y que sus revoluciones permitan lograr el verdadero tono del tenor, hemos podido notar que mayormente soltaba la voz con más potencia, sacrificando los pianos. Pavarotti grabó en estudios donde se puede percibir hasta el eco de una aguja cayendo sobre un cristal. Hacer media voz, es lo más sencillo. Carusso, ante una bocina y con resonoancia atroz, no podía lucir estos atributos y su voz sonaba dura y sin matices.

La primera vez que vi a Pavarotti, fue en el programa de Don Francisco y sus "Sábados Gigantes". No hubo entrevista y se limitó el gran conductor a referirse sobre las actuaciones del tenor en el Metropolitan, la Scalla y los más renombrados auditorios del mundo. Cantó "Torna a Sorrento", tradicional canzonetta y que sirvió para sentir toda la magia de su voz, plena y llena de matices en esos primeros años. En los 90, adquirí aquella inolvidable actuación de Los Tres Tenores en Roma y todas sus demás grabaciones.

Pavarotti se presentó en nuestra capital y lo hizo en el gran escenario levantado en el Hipódromo de Monterrico. Con gran concurrencia de público entendido y del otro, con la presencia de Alberto Fujimoro, a quien le dedicó una de sus canciones. Muchos políticos y uno en especial, un indigente de gusto exquisito que vivía en unos arenales y que se dio el gusto de ser invitado. Años después moriría en un incendio. El repertorio de Luciano debió ser más simple y evitar arias de poco atractivo para la mayoría asistente.

Se lamentó mucho la muerte posterior de este gran artista italiano. Recuerdo que estuvo como traductor de la antesala a su presentación, nuestro compatriota Luis Alva, gran amigo del divo. Practicamente los Tres Tenores, cantaron en el Perú. Hace poco estuvo Plácido Domingo, recibiendo distinciones especiales pero, "LUCIANO PAVAROTTI", es sin ninguna duda, el cantante de mayor trascendencia que haya visitado Lima. Nosotros cumplimos con reseñarlo porque se lo merece y está en nuestros recuerdos. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario