viernes, 9 de julio de 2010

¡FALLECIÓ "RAFAEL MATALLANA"! SE NOS FUE "EL CABALLERO DE LA CANCIÓN CRIOLLA".

Rafael Matallana
Siempre tengo como hábito a la medianoche, sintonizar a mi amiga Milagros Valverde en RPP. Ella es la que nos quita el sueño y nos conecta con el mundo de la noticia, las entrevistas y muchas veces la oportunidad de dialogar y opinar a través del teléfono. Luego de su saludo cotidiano, tomó seriedad su voz y, lamentándolo mucho, nos dió la infausta información del fallecimiento de Rafael Matallana. El 1ro. de Julio, le habíamos dedicado una reseña en este blog y nos faltó el tiempo para decírselo y saludarlo como en toda la vida.

Siete días después nos sorprende la vida indicándonos que aquel camino de tránsito al más allá, lleva un pasajero ilustre, un verdadero artista que nació para cantarle al pueblo y hacerlo sentirse más peruano. Una voz varonil, de buen matiz musical que pretendió hacerse famosa como segunda. ¡Qué equivocado estabas Rafael!. Tu modestia, tu sencillez y tu calidad de amigo, no advertían que tenías el poder del solista. Tuvo que pasar un buen tiempo para descubrirte. Dejaste los tríos y cuartetos y decidiste oportunamente lo que sería tu destino.

Cuando se nace en cuna de amor y las mecidas maternas quedan en el ser humano, el desarrollo está provisto de dulzura y cariño. El "Rafaelito" creció y se formó respirando familia en aquel ámbito de Monserrate, cuna de buenos criollos y crisol de tradiciones. Por eso cantabas con emoción "Mi Primera Elegía" y le hacías tus "Promesas" a la bella "Alejandrina". Captaste todo el sabor de la marinera limeña y seguirán resonando en mis oídos tu voz y las de "Las Limeñitas", preguntando y respondiendo con final de "resbalosa": ¡Ay sí!

En aquel lugar de los justos están tus padres. Doña María Elena Celinda Tirado Gárate y Don Moisés Matallana Montoro. Me imagino que, a estas horas, haya celebración de punta y taco por el reencuentro. ¡Qué buena la decisión de tu familia, de no hacer un circo de tu despedida! Mis condolencias a Rocío, Javier y Rafael, tus hijos. Respeto la privacidad solicitada y te acompaño con mi humilde amistad desde este rincón. ¡Qué coincidencia climática! Recordarte cantando tu "Tristeza de Invierno" y al sentir tu partida, quedarnos con la realidad de una "Amarga Verdad".

Esta mañana al escuchar las noticias, como siempre hubo lloros y dedicatorias melodramáticas. Son los que se inspiran al momento y, al estar frente a cámaras, dan rienda suelta a su máscara histriónica. Me remonto a 1954 y me contento evocarte con "Los Costeños". ¿Recuerdas? Enrique "Chiquitín" Borjas y Julio "Chavo" Velásquez. El gran Rafael, haciéndole segunda magistral al trío que lo hizo debutar en el auditorio de Radio Victoria. Ya te mostrabas como animador del conjunto y hacías amistad a granel, como siempre lo hiciste.

Luego, tu nueva oportunidad con el "carreta" Jorge Pérez y de frente al disco. Con Jorge Malborg, sonando las cuerdas de su guitarra y el piano mágico de Miguelito Cañas. ¡Qué bién se lucia tu segunda voz! Hasta que te quedaste "sólo". Paradójicamente fue lo mejor. Nació así y para siempre: RAFAEL MATALLANA, "El Caballero de la Canción Criolla". Quedan tus discos y esa amistad imborrable que derramaste con tu carisma y simpatía naturales. Hay aplausos y los míos para ti. Querido Rafael: Descansa en Paz. Gracias.

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