martes, 19 de octubre de 2010

"MANUEL COVARRUBIAS CASTILLO! SE INMORTALIZÓ CON "OCARINAS" Y "TUS PUPILAS". PRECIOSO ES EL VALS "ANA PAWLOVA".

Manuel
Covarrubias
Me siento honrado de reseñar a Manuel Covarrubias Castillo, un compositor de antaño y ya desaparecido que tuve el gusto de tratar en mi etapa de aprendizaje del criollismo -manera de disimular los años de incipiente bohemia al lado de José Lázaro Tello- y que me da autoridad, lo digo con toda modestia, para escribir sobre su persona. De baja estatura, con mucha chispa y esa humildad de los que vinieron a este mundo teñidos del color de San Martín de Porras. Lo traté siempre con el mayor respeto y logramos hacer una buena amistad, respetando los años.

Buen acompañante de guitarra y metido en la caldera donde hervían las ideas y se extraían en forma de valses, polcas y marineras, lo que los grandes intérpretes, los famosos, solicitaban para su repertorio. Aquellos sábados en el "Pinglo" o en el "Carlos A. Saco, se han fotografiado y fijado para siempre en mi memoria. Nombraré "Tus Pupilas", "Zoila Rosa", "Las Limeñas", "Sueños de amor", "María Julia, "Morir Ansiara" y "El Jilguerillo", para ponerle etiqueta de lujo a este señor. Temas que están en los discos de "Fiesta Criolla", "Los morochucos", "Los Cholos" y decenas de buenos  cantores.

En 1963, me tocó conducir "Lo Mejor del Criollismo" en Victoria Televisión Canal 2. Actuación de diversos astros de nuestro cancionero y la visita de los compositores laureados. Un contacto directo con Don Pedro Espinel, Amparo Baluarte y el que estoy reseñando, Manuel Covarrubias, entre otros. Al preguntarle sobre cómo nació "Ocarinas", me sorprendió con lo más insólito que pudiera haber oído. Esa letra preciosa la había extraído de los antiguos cancioneros "BRISTOL". ¡Como lo hacían todos! Dicho por él. También del "Cancionero Sal de Uvas Picot". Conservamos algunos y son parte de nuestro tesoro bibliográfico.

Todo un éxito lo es "Ocarinas".
Quedé perplejo y me aclaró. "Es una verdad que duele pero, nuestra mayor virtud es componer música. No tenemos inspiración poética y muchos hicieron lo mismo". Y la verdad, lo que declaró Covarrubias fue algo que no trascendió pero nos mostró a un hombre noble y sincero. Ahora que, esa música que salió de sus adentros, adornó en alegría y sabor al verso "Ocarinas". Porque Manuel, fue más músico que poeta. Afirmación del propio autor de tantos valses y polcas conocidos. No generalizamos su opinión. "Ana Pawlova", fue letra del exdrujulista poeta tacneño Juán Valles Vargas. La música se la puso, a su pedido, Covarrubias.

Tuvo un amigo cantor llamado Julio Sotil y con el que cantaban a dúo. Hermanados por el arte, siente con tristeza su muerte y le compone, letra y música "A mi amigo". Nace entonces el compositor y continúa con otro vals melancólico al que tituló "A Mi Madre" y que completaría en trilogía necrológica con dedicación a su otro amigo, "Pedro Arzola. Volvería a cantar y esta vez con Ceferino Vergara, cotizándose ambos como buenos exponentes de nuestro cancionero. No conozco vals dedicado a esta voz. Nació un 14 de Mayo de 1896 y nos dejó el 13 de Marzo de 1975. Como de costumbre, en el más triste olvido.

MANUEL COVARRUBIAS CASTILLO, el marmolero, el artista que ha dejado sus lindas làpidas en un muestrario anónimo, hizo varios temas musicales que no debo omitir: "Las Limeñas", "Sueños de Amor", "Las Cautivas", "Las Flores de mi Bandera", "Ilusiones Muertas", cantado por Irma y Oswaldo y otros que se hicieron sentir en épocas de la radio y que hoy son sólo recuerdos. Vive eternamente con su "Ocarinas", gran éxito de los "Hermanos Catter" -el "Trío Sonorama- que serán motivo de otra reseña. Un verdadero homenaje en el mes de La Canción Criolla. Gracias.

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